jueves, 19 de enero de 2012

20 de enero de 1597, el convento de San Francisco


Convento de San Francisco en 1876

Los oficiales de carpintería designados para evaluar la obra del Convento de San Francisco, situado en La Asunción, calculan 2.321 pesos; la capilla mayor 550 pesos, y los maestros albañiles avalúan la obra de albañilería de la capilla mayor 1.500 pesos de plata y los cimientos de la iglesia y dormitorios 3.000 pesos.

HISTORIA REGIONAL NEOESPARTANA


Verni Salazar
El Decreto Nº 427 del 10 de mayo de 1995, publicado en la Gaceta Oficial del Estado Nueva Esparta de fecha 31 de mayo de 1995, en su Artículo 1º, dice: “Que la enseñanza de la Historia y la Geografía del estado Nueva Esparta y de los municipios que lo integran en los diferentes niveles y modalidades del sistema educativo será obligación mediante el uso de los recursos pedagógicos que se requieran para tal fin”. Este decreto del profesor Morel Rodríguez, gobernador de esta entidad federal, después de muchos años, es promocionado y puesto en vigencia por el profesor Manuel Ávila, director del despacho de educación dependiente del ejecutivo estadal. La Historia Regional con una visión hacia lo local, es una necesidad en estos momentos cruciales para la Cultura Insular y es preponderante su estudio, conocimiento, preservación y divulgación, para que siga presente, puesto que lo que somos, nuestras actitudes vitales, valores y creencias están determinadas por lo que hemos sido, es decir, nuestras raíces, nuestra idiosincrasia, nuestra identidad, nuestra historia, de ahí la afirmación de José Ortega y Gasset: “El hombre no tiene naturaleza… tiene historia”, y  Juan Jacobo Rousseau pensaba que los niños debían aprender “toda su historia”, conocer todo evento y héroe importante que le diera a sus “almas la formación nacional y dirigir sus opiniones y gustos de tal manera, que sean patrióticos por inclinación, por pasión, por necesidad”. La enseñanza de la Historia Regional en la escuela debe ir más allá del atosigamiento con los simples nombres y fechas, debe ser una historia explicativa, con énfasis en que los  niños y niñas se sientan involucrados en los diversos aspectos de la vida,  conociendo primero su entorno, para comprender mejor el mundo en que viven y prepararlos para los cambios que traerá el futuro y a los que tendrán que adaptarse, como nos recuerda Marc Ferró: “No nos engañemos: la imagen que tenemos de otros pueblos y hasta de nosotros mismos, está asociada a la historia tal como se nos contó cuando éramos niños. Ella deja su huella en nosotros toda la vida”. De allí la importancia de  definir la Historia Regional para ser enseñada como un cuerpo de saberes que no solamente incorpora lo que ya conocemos gracias a los historiadores, sino que además nos indica cómo se construye el conocimiento y cuáles son los procesos y las preguntas que debemos formularnos para llegar a tener una idea explicativa del pasado,  y que permiten despertar en los alumnos la curiosidad por la exploración histórica del entorno, fomentando interés por el descubrimiento del pasado, y crear una cierta cultura de ocupación del tiempo libre apetecible, tanto fuera del tiempo escolar, como más allá de los años de escuela,  no debe concebirse como un cuerpo de conocimientos acabados, sino como una aproximación al conocimiento en construcción. Dicho acercamiento deberá realizarse a través de caminos que incorporen la indagación, la aproximación al método histórico y la concepción de la historia como una ciencia social y no simplemente como un saber erudito o simplemente curioso. Aceptamos el reto: “CONOCER LA IDENTIDAD, PARA DIGNIFICAR EL SER”
cronistadediaz@gmail.com

miércoles, 18 de enero de 2012

19 de enero de 1710, Real Cédula

Real Cédula para el gobernador de Margarita, en que se ordena que si al fin se le ocurre la forma de conducir el agua desde el manantial de Cabo Cuesta hasta el Castillo de Pampatar, debe informar primero de su coste a través del Virrey de Nueva España

18 de enero de 1816, dos Goletas de Velacho

Goleta de Velacho
Avistaron los españoles dos goletas de velacho y una balandra, mandadas por el teniente de Fragata Lomine y Vergard, llamadas el "Félix" y la "Criolla", con varios emigrados de la Costa Firme y de la Isla.

Cronic-Academia Esther María Quijada de González



Heraclio Narváez
 Los amantísimos compañeros Ramón Quijada Salazar y Ana Gómez de Quijada, naturales y vecinos  de Los Hatos o Altagracia y de Santa Ana del Norte respectivamente, unieron sus vidas en los tiempos de la Margarita de ayer: plena de  quietud, amor y esperanza. En esta entrega existencial procrearon a Carmen Dolores, Esther María, Ana Teresa, Sabas Ramón, Godofredo Ramón, Felimón José y  Jesús Ramón Marcano, en claro testimonio de infinita bondad y amor. Ramón Quijada Salazar, padre ejemplar, margariteño integral, solidario,  músico excelente. Ana Gómez de Quijada, formada en la fe cristiana, le decían la maestra del pueblo, pues enseñó primeras letras y religión a los niños y niñas de  Altagracia e impregnaron a sus hijos valores ciudadanos y  normas de conducta. Sus hijas Carmen Dolores, Esther María y Ana Teresa también fueron educadas en la fe y formadas en colegios de religiosas. Carmen Dolores y Ana Teresa en el Colegio Nuestra Señora del Valle y Esther María en el Colegio Nuestra Señora de la Consolación en Caracas y Barcelona. Esther María Quijada de González recibe el título de Maestra Normalista en el Colegio Nuestra Señora de la Consolación. 
La Maestra Esther, como se le conocerá desde este momento,  casa con Alejandro González  González, de cuya unión procrearon a Esther, quien estudio derecho, pero el arte culinario enamoró y le ha permitido ganar premios nacionales; Alejandro, próspero comerciante y  Coromoto,  profesional de la Administración. 
La maestra Esther dedicó toda su vida al trabajo creador, al estudio, a la docencia, a la investigación, a la crónica, a la promoción social, cultural y de la identidad, a difundir testimonios de fe.  Prueba fehaciente de su quehacer la dan sus alumnos de la Escuela Básica “Antonio Díaz”, quienes en diferentes épocas convivieron y disfrutaron de sus enseñanzas y aprendizajes y con quienes compartió educación, música, canto, poesía y danza impregnados de amor maternal.  Desempeños que le permitieron recibir  los más altos reconocimientos nacionales y regionales. 
La maestra Esther María Quijada de González siempre fue una mujer activa, consecuente, vertical, apegada a las normas de convivencia ciudadana, creyente, solidaria, madre amorosa, esposa fiel, amiga incondicional. Sus familiares aseguran que heredó la inteligencia y la inclinación a la música  de Ramón Quijada y  el amor, la bondad y la fe de Ana Gómez de Quijada. 
La vida de la maestra Esther Quijada de González se convirtió en un apostolado, fue una servidora pública eficiente, paciente,  culta, instruida, perseverante, amorosa, responsable; que hizo suya las palabras del distinguido educador Juan Vicente González:   “Recordémoslo bien, la educación no consiste solamente en adornar la memoria e ilustrar el entendimiento; ella debe sobre todo dirigir la voluntad”.  Ana Teresa,  Esther, Alejandro, Coromoto, Gregorio José, Carol Yemina, Lloyd, Aisha Penélope, Victor Alejandro, Maureen, Jesús Alejandro, Chantal Gabriela, Salomé Alejandra, sobrinas y sobrinos, cuñadas y cuñados.
La maestra Esther Quijada de González deja a su familia un legado preciosísimo: educadora, cronista oficial, historiadora, escritora, locutora, gremialista de la crónica, delegada de comunicación diocesana, que resume una vida de entrega dedicada a la educación de la ciudadanía y a la promoción de los más altos valores del ser humano. ¡Un modelo a seguir por las  generaciones presentes y futuras!



MAESTRA ESTHER...POR SIEMPRE


Madre, Maestra, Cronista, historiadora por siempre...

Esther María Quijada de González,  brotada de la tierra gracitana, de sus Hatos queridos, con la prestancia de las venecianas y que desde niña por esos “Caminos de Los hatos”, empezó a trazarse lo que es una ejemplarizante vida, como hija, como amiga, como esposa, como madre, como maestra, como, historiadora, escritora y cronista, apegada a la defensa de la idiosincrasia y la historicidad de nuestra Margariteñidad, y que con el tiempo  por su trabajo diario, sinónimo de integridad, tesón y superación, se convirtió en una representante genuina de la espartanidad. Su constante indagación le permitió resaltar la historia bien entendida, como memoria social, y amparada en lo local, constituye un ejemplo en lo que respecta a la realización de trabajos propios de investigación y análisis para la formación y divulgación de nuestras raíces, de lo nuestro, de lo local que nutre permanentemente la historia que hace grande a los pueblos. La Maestra Esther, como cariñosamente la conocimos fue una brisa impregnada de deseos, que brotó de un corazón henchido de amor por sus semejantes, y sirvió de llave para abrir las puertas de su alma buena, de donde emergió siempre la luz de esperanza a quienes tuvimos la dicha de acercársele, todo esto demostrado a través de una vida dedicada al servicio, con el ejemplo y la tenacidad de quien, está pendiente mas de los otros, que de los suyos. Como hija, un legado de ternura y orgullo para su familia. Como esposa y madre, fue y será por siempre la reina de su hogar, con un amor puesto a prueba y un animoso aliento de esperanzas y fuerzas, para afrontar todos los obstáculos y superarlos. Como amiga, fue una mano abierta a la entrega de todos, un legado de Dios para hacer la carga más ligera, que ilumina nuestro andar en  el camino de la vida. Como maestra, después de servir durante 27 años en esta profesión, nunca dejo de serlo, pues jamás le dio la espalda a quienes de una u otra   manera se acercaban a ella con la esperanza de nutrirse de este sabiduría abierta sin mezquindades, solo con el deseo de servir: Maestra de temple, Maestra de empuje, Maestra por sobre todas las cosas, Maestra de todos los días, siempre Maestra. En la noche de este nueve de enero de dos mil doce la Maestra Esther Quijada de González:”antorcha del saber, del cariño y la pureza”, emprendió su vuelo hacia el infinito. Me sentí inmensamente palpado por su afecto, sus consejos envolverán mi alma para siempre, su voz no se suprimirá nunca de mí ser, su palabra estará latente en cada uno de mis actos, su ánimo y amor por nuestra cultura será norte para seguir batallando. MAESTRA ESTHER, tu legajo, tu recuerdo y tu perenne ejemplo, no permitirá jamás que se apague esa antorcha, que dejaste encendida aquí en la tierra, con esa llama que no quema, sino que es portadora de esperanza, de lucha y de constancia por una Nueva Esparta digna de sus hijos. Supiste depositarla en nuestras manos, mente y corazón y te aseguramos que seguirá ardiendo constantemente...hasta siempre, Maestra Esther."  
cronistadediaz@gmail.com

martes, 17 de enero de 2012

31 de octubre de 1903, Colegio Federal de Niñas.


Se instaló en Porlamar el Colegio Federal de Niñas creado por el gobierno Nacional y que dirigía Elvira de García Rojas. Duró nueve años y expidió once títulos de maestras a María Elvira García, Heriberta Coello, Honorina García Silva, Otilia Ramos, Sotera Ordaz, Lila Díaz Márquez, Micaela Díaz Márquez, Irene Coello, Concepción Mata, Carolina García y Dora Díaz.